Brittney Griner firmó un contrato de siete cifras con el Connecticut Sun el 12 de abril de 2026, convirtiéndose en la primera jugadora en alcanzar esa cifra en la historia de la franquicia. El acuerdo, valorado en aproximadamente 1,19 millones de dólares, marca un hito en la WNBA y reabre el debate sobre cómo los atletas profesionales deben gestionar contratos de alto valor.
El contrato más grande en la historia del Connecticut Sun
El acuerdo de un año entre Griner y el Connecticut Sun se produjo días después de que la WNBA ratificara un nuevo convenio colectivo en marzo de 2026, que elevó el salario máximo de la liga. Griner, de 35 años y doce temporadas en la WNBA, anunció el fichaje en Instagram con la frase: "Excited to be coming back home."
La referencia a "home" no es casual: el Connecticut Sun tiene confirmada su mudanza a Houston en 2027 para revivir las Houston Comets, ciudad natal de Griner. El contrato la posiciona como pieza clave en esa transición histórica de la franquicia.
La veterana es 10 veces All-Star, tres veces medallista olímpica de oro con el Team USA y campeona de la WNBA en 2014. Su fichaje llega tras una temporada 2025 con el Atlanta Dream en la que promedió mínimos de carrera (9,8 puntos y 5,2 rebotes por partido), lo que hace aún más notable que el Sun apostara por ella con el contrato más grande de su historia.
Por qué un contrato millonario no es garantía de seguridad financiera
El caso Griner ilustra una realidad documentada en el deporte profesional: la magnitud de un contrato no protege automáticamente al atleta de dificultades financieras futuras. Según datos de la National Endowment for Financial Education, hasta el 60% de los atletas de la NBA enfrentan dificultades económicas dentro de los cinco años posteriores a su retiro, una tendencia que se replica en otras ligas profesionales.
Los factores que erosionan el patrimonio de los atletas son bien conocidos:
- Carrera corta e ingresos concentrados: La mayoría de los deportistas profesionales generan la mayor parte de sus ingresos en una ventana de 5 a 15 años.
- Gastos inflados durante la carrera: Desde agentes y entrenadores personales hasta ayudas familiares, los gastos fijos crecen en paralelo a los ingresos.
- Inversiones de alto riesgo: La presión social y la inexperiencia financiera llevan a muchos atletas a invertir en negocios o proyectos sin el debido asesoramiento.
- Impuestos complejos: Un contrato de 1,19 millones en Connecticut implica cargas fiscales federales y estatales que pueden superar el 45% del total bruto.
Qué debe hacer un atleta al firmar un contrato de alto valor
El momento de firmar un contrato es exactamente cuando se debe contratar a un asesor financiero especializado, no después. Un gestor patrimonial con experiencia en atletas profesionales puede:
- Estructurar pagos y diferir impuestos: Connecticut tiene un tipo impositivo estatal del 6,99% en 2026. Con una planificación adecuada, parte del ingreso puede diferirse o distribuirse eficientemente.
- Construir un presupuesto sostenible: Separar el ingreso corriente del capital que debe invertirse a largo plazo.
- Diversificar la cartera: Acciones, bonos, fondos indexados y bienes raíces reducen la dependencia de un único ingreso.
- Planificar el retiro anticipado: A los 35 años, Griner podría retirarse en 1-3 años. La planificación del retiro debe comenzar ahora, no al colgar las zapatillas.
- Gestión del riesgo legal y personal: Los atletas de alto perfil son frecuentemente objetivo de demandas, estafas o acuerdos financieros desfavorables sin el amparo de asesoría legal.
El nuevo CBA de la WNBA: más dinero, más responsabilidad
El convenio colectivo ratificado en marzo de 2026 no solo elevó el salario máximo hasta 1,19 millones de dólares, sino que amplió los beneficios en maternidad, seguros médicos y fondos de pensión. Para jugadoras como Griner, que pasan a percibir sueldos históricamente altos, el nuevo CBA transforma la WNBA en una liga donde la gestión profesional del patrimonio ya no es opcional, sino esencial.
Este cambio llega en un contexto de crecimiento acelerado de la liga: la WNBA registró en 2025 su temporada más vista en tres décadas, impulsada por jugadoras como Caitlin Clark y A'ja Wilson. El aumento de salarios y visibilidad convierte a las jugadoras de la WNBA en auténticas empresarias de alto patrimonio que necesitan el mismo nivel de asesoramiento financiero que sus contrapartes masculinas en la NBA o la NFL.
Cuándo buscar asesoramiento financiero especializado
La regla de oro entre los asesores de patrimonio deportivo es clara: actuar antes de que llegue el dinero. Esperar a tener el contrato firmado para buscar asesoramiento es demasiado tarde para optimizar la carga fiscal del primer ejercicio.
Si eres deportista profesional, amateur de alto rendimiento o simplemente recibes un ingreso extraordinario (bonus, herencia, venta de activos), el momento de contactar a un asesor patrimonial es ahora. En Expert Zoom puedes conectar con gestores patrimoniales certificados que comprenden la situación específica de quienes tienen ingresos irregulares, altos y concentrados en el tiempo.
Nota: Este artículo es de carácter informativo. Para decisiones financieras específicas, consulta siempre con un asesor patrimonial certificado.
El caso de Brittney Griner no es solo una historia deportiva. Es un recordatorio de que, detrás de cada contrato millonario, hay decisiones financieras que pueden marcar la diferencia entre la prosperidad a largo plazo y las dificultades que afectan a demasiados exatletas. La firma del contrato es el comienzo, no el final.
