Mirra Andreeva, la tenista rusa de 18 años, avanzó el 27 de abril de 2026 a los octavos de final del Mutua Madrid Open tras superar a Anna Bondar. La joven moscovita consolida así una temporada excepcional: 23 victorias, 7 derrotas y dos títulos (Linz y Adelaide). Pero más allá de los trofeos, su caso plantea una pregunta urgente para padres, entrenadores y deportistas aficionados: ¿cuánto puede soportar el cuerpo de una adolescente en el deporte de élite?
Una temporada fuera de lo común
En lo que va de 2026, Andreeva se ha convertido en una de las jugadoras más consistentes del circuito WTA. Con dos títulos antes del mes de mayo y una actuación sólida en Madrid —uno de los torneos Masters 1000 más exigentes del calendario— la joven moscovita demuestra una madurez física y mental poco habitual a su edad.
Lo que hace especial su caso no es solo el talento, sino la cadencia de competición a la que se somete desde los 16 años. Según el calendario de la WTA, las jugadoras de primer nivel compiten en más de 20 torneos anuales, lo que implica viajes intercontinentales constantes, sesiones de entrenamiento de cuatro a seis horas diarias y la presión permanente del ranking. A los 18 años, su organismo todavía está en pleno desarrollo musculoesquelético.
El Madrid Open añade un factor adicional: el torneo se disputa a 667 metros sobre el nivel del mar. A esa altitud, la presión del aire es menor, la pelota vuela más rápido y los jugadores deben generar reacciones musculares más explosivas. El impacto sobre las articulaciones es mayor que en torneos a nivel del mar.
Lo que le ocurre al cuerpo de una atleta adolescente
La medicina deportiva lleva décadas estudiando los efectos del entrenamiento intensivo en jugadores menores de 20 años. Las conclusiones son consistentes: las cargas físicas excesivas durante la adolescencia pueden generar lesiones crónicas que limitan la carrera a largo plazo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las lesiones por uso excesivo representan casi la mitad de todas las lesiones deportivas en adolescentes, siendo los tendones, los huesos en crecimiento y las articulaciones las estructuras más vulnerables. El problema es que muchas de estas lesiones comienzan como molestias leves que los atletas —y sus entornos— tienden a ignorar.
En el tenis, las zonas anatómicas con mayor riesgo en jugadoras jóvenes son:
- Hombro y codo del brazo dominante: el gesto repetitivo del servicio puede generar tendinopatías del manguito rotador y epicondilitis lateral (codo de tenista)
- Rodillas: el síndrome patelofemoral y la enfermedad de Osgood-Schlatter son frecuentes en adolescentes que crecen rápido y aumentan la carga de entrenamiento al mismo tiempo
- Columna lumbar: la hiperextensión del servicio somete las vértebras a un estrés repetitivo que puede derivar en espondilólisis
- Cadera en mujeres: el mayor ángulo Q femenino aumenta el riesgo de lesiones ligamentosas de rodilla, especialmente del ligamento cruzado anterior
Las historias que la estadística no cuenta
El circuito femenino tiene una historia de talentos precoces que brillaron fuerte y se apagaron pronto. Andrea Jaeger ganó su primer Grand Slam a los 16 años y tuvo que retirarse a los 19 por una lesión de hombro. Jennifer Capriati, Jennifer Dokić y Victoria Azarenka también atravesaron periodos de lesiones graves vinculados a sobrecargas en etapas tempranas de sus carreras.
Estas historias no son coincidencias: son el resultado de sistemas de entrenamiento que durante décadas priorizaron los resultados inmediatos sobre la gestión de la carga a largo plazo. En los últimos años, la ciencia del deporte ha cambiado ese paradigma. Los equipos de élite ahora incorporan médicos deportivos, fisioterapeutas, nutricionistas y psicólogos en un modelo de atención multidisciplinar.
Para los deportistas amateurs, sin ese equipo alrededor, el riesgo es mayor: sin supervisión, las señales de alerta del cuerpo —dolor articular persistente, fatiga que no desaparece, caída del rendimiento— se normalizan hasta que el daño ya es significativo.
El papel del médico deportivo en la prevención
Un especialista en medicina del deporte puede intervenir en varios niveles antes de que aparezca la lesión:
- Evaluación de la madurez esquelética mediante pruebas de imagen para saber si el atleta está en condiciones de aumentar la carga de entrenamiento
- Diseño de planes de carga progresiva adaptados al nivel de desarrollo físico, no solo al rendimiento
- Detección precoz del sobreentrenamiento: el aumento del ritmo cardíaco en reposo, la irritabilidad o la pérdida de motivación son señales fisiológicas medibles
- Orientación sobre recuperación activa: el descanso no es inactividad; el sueño, la nutrición y la alternancia de cargas son tan importantes como el entrenamiento
Según las recomendaciones de las principales sociedades de medicina deportiva, cualquier deportista menor de 18 años que compite a nivel federado debería realizarse una revisión médica deportiva al menos una vez al año. Y ante cualquier dolor articular que persista más de 72 horas, la consulta no debería esperar.
¿Cuándo deberías consultar a un médico deportivo?
Si practicas tenis, pádel, baloncesto, fútbol o cualquier deporte de impacto articular —ya sea de forma recreativa o en un club— hay señales que no deben ignorarse:
- Dolor en una articulación que reaparece cada vez que practicas deporte
- Fatiga que no desaparece después de dos o tres días de descanso
- Pérdida progresiva de fuerza o rango de movimiento
- Hinchazón articular sin causa traumática clara
La consulta con un médico deportivo en Expert Zoom te permite obtener una evaluación personalizada de tu estado físico, identificar factores de riesgo antes de que se conviertan en lesiones y adaptar tu entrenamiento para mantener el rendimiento a largo plazo. Como la propia historia de Andreeva ilustra, llegar al nivel más alto del deporte no es solo cuestión de talento: es cuestión de gestionar bien el cuerpo a lo largo del tiempo.
Si quieres saber más sobre cómo los jóvenes tenistas gestionan su salud en el circuito mundial, consulta también nuestro artículo sobre Mirra Andreeva y su victoria en Linz 2026.
Nota YMYL: Este artículo tiene fines informativos y divulgativos. No sustituye el diagnóstico ni el consejo de un profesional médico certificado. Ante cualquier dolor o síntoma físico persistente, consulta siempre a un especialista.
