Phil Mafah llegó al campo de entrenamiento de los Dallas Cowboys en agosto de 2026 con un solo objetivo: ganar el puesto de corredor titular de respaldo que se le escapó el año pasado por culpa de una lesión. A sus 23 años, el exjugador universitario de Clemson tiene un contrato de cuatro años por $4.31 millones firmado como seleccionado de la séptima ronda —y cada dólar de ese dinero está en juego mientras el equipo prepara el corte final al plantel de 53 jugadores.
Lo que pocos fanáticos saben es que, detrás del estadio, la mayoría de esos dólares son virtuales. Solo $111,532 están garantizados. El resto depende de si Mafah corre más rápido que sus rivales de práctica en las próximas semanas.
Los números de un contrato de la séptima ronda
Mafah firmó en 2025 una estructura de novato de cuatro años con un valor total de $4,311,532, según registros publicados por Over The Cap, la base de datos oficial de contratos de la NFL. El desglose es revelador:
- Bono de firma: $111,532 (la única cantidad garantizada al momento de firmar)
- Salario base 2026: $1,005,000
- Salario promedio anual: $1,077,883
- Garantías totales: $111,532
Eso significa que, en 2026, Phil Mafah tiene derecho a recibir más de un millón de dólares en salario —pero solo si sobrevive el corte. Según datos del Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos, la mediana salarial de los atletas profesionales en 2025 fue de $77,300 anuales; el salario mínimo de la NFL para rookies en el año 2 del CBA 2024 ya supera $870,000. Mafah está en ese estrato inferior de la Liga, donde los contratos se parecen más a un torneo de eliminación que a un empleo estable.
Su temporada de novato quedó truncada por una lesión que lo mandó a la lista de reserva. Eso activó la cláusula IR que le conservó intacto el año de novato, lo que explica por qué los Cowboys aún tienen tres años de salario barato en su contrato. Desde la perspectiva del equipo, es un activo de bajo costo con alto potencial —y eso es exactamente por qué están dándole, según reportes de pretemporada, una posibilidad real del 50% de hacer el plantel activo.
Por qué un jugador como Mafah necesita asesoría patrimonial ahora, no después
La trampa financiera de los contratos de séptima ronda es engañosa: el número de cuatro años y $4.3 millones suena sólido, pero la realidad es que menos de $150,000 están realmente asegurados. Un corredor en el año 2 de su carrera, sin historial de carga de trabajo en temporada regular, enfrenta tres destinos posibles en agosto —y cada uno tiene consecuencias patrimoniales completamente distintas.
Los jugadores en esa situación tienden a cometer dos errores clásicos. El primero: gastar basándose en el salario base potencial antes de saber si harán el corte. El segundo: no tener un plan de liquidez para los meses de septiembre a enero si el equipo los libera. Un especialista en gestión patrimonial experimentado en finanzas deportivas haría lo opuesto: construir reservas equivalentes a 12-18 meses de gastos fijos antes de comprometer cualquier gasto discrecional, y estructurar la inversión de cualquier bono ya cobrado (en el caso de Mafah, los $111,532 de su bono de firma) en instrumentos de bajo riesgo y alta liquidez.
Hay otro factor que muchos atletas jóvenes pasan por alto: los impuestos del estado. Los Cowboys juegan en Texas, que no tiene impuesto estatal sobre la renta. Pero en los partidos que se jueguen en California, Nueva York o Illinois, Mafah tributará en esos estados por los días laborales correspondientes —lo que se conoce como "jock tax" y puede reducir el salario neto en entre 3% y 8% dependiendo del calendario.
Escenario concreto: tres destinos, tres realidades financieras distintas
Imaginemos a Carlos, un corredor de la NFL de 23 años en situación idéntica a la de Mafah en agosto de 2026: contrato de 4 años, $1.005M de salario base, sin garantías adicionales. ¿Qué pasa con su dinero según el resultado del corte final?
Escenario A — Hace el plantel de 53: Carlos recibe su salario base completo de $1,005,000 dividido en 17 cheques semanales de $59,118 durante la temporada regular. Si completa la temporada, recibe además el bono de activación correspondiente. Impuestos federales (37% en el tramo máximo) más "jock tax" dejaran un neto aproximado de entre $580,000 y $620,000 anuales. Si invierte el 20% desde el primer cheque —$118,235— en un portafolio diversificado con retorno histórico del 7%, habrá acumulado cerca de $390,000 en esa partida al final del contrato de cuatro años.
Escenario B — Va a la práctica squad: Carlos recibe $15,400 semanales durante la temporada (el mínimo de la práctica squad en 2026), lo que equivale a $277,200 anuales —más de tres veces el salario mediano de un trabajador de tiempo completo en EE.UU., pero $727,800 menos que el salario base del plantel activo. No hay beneficios de postemporada. La diferencia acumulada en cuatro temporadas supera los $2.9 millones.
Escenario C — Lo liberan (waived): Carlos recibe cero salario base. Los únicos dólares que ya cobró —el bono de firma de $111,532— son suyos permanentemente. Si ese dinero ya fue gastado en lujos de pretemporada (autos, alquileres de alto costo), en septiembre arranca con los bolsillos vacíos. Si fue asesorado correctamente, esos $111,532 están en un fondo de emergencia rindiendo a tasa libre de riesgo mientras él busca otro equipo.
La diferencia entre el Escenario A y el C, en términos de ingreso neto en el primer año, es de más de $580,000. Esa es la razón por la que la asesoría patrimonial es crítica precisamente en agosto —no en enero, cuando ya está escrito el resultado.
Qué hacer si tienes ingresos variables o dependes de un contrato sin garantías
El modelo financiero de un jugador de séptima ronda como Mafah —y, por extensión, de cualquier persona con ingresos inconstantes como freelancers, contratistas independientes o emprendedores— requiere una arquitectura distinta a la de un empleado con salario fijo.
Los principios que un asesor patrimonial aplicaría en este contexto son:
- Regla del 50/30/20 adaptada al deporte: 50% de gastos fijos cubiertos solo con el dinero garantizado (no con el salario potencial), 30% a inversión o ahorro, 20% disponible para gastos discrecionales.
- Fondo de emergencia de 18 meses: Con un nivel de gastos de $6,000 mensuales, eso significa $108,000 líquidos y disponibles antes de tocar cualquier inversión.
- Estructura fiscal proactiva: En el caso de Mafah, un CPA especializado en atletas profesionales debería calcular el impacto de la "jock tax" antes de que empiece la temporada, no durante la declaración de impuestos en abril.
- Protección ante lesión: Un corredor de la NFL tiene una vida útil media en el cargo de 2.57 temporadas. Un seguro de ingresos específico para atletas puede cubrir el diferencial entre el salario de plantel activo y la práctica squad si una lesión interrumpe la temporada.
Para cualquier persona que enfrente una estructura de ingresos parecida —variable, dependiente de un desempeño continuo, con cláusulas que no garantizan el total prometido— una consulta con un especialista en gestión patrimonial puede hacer la diferencia de cientos de miles de dólares a lo largo de varios años.
Los corredores de la NFL en situación de lista de reserva por lesión enfrentan dilemas contractuales similares a los descritos para la práctica squad, como en el caso reciente de Khalil Herbert. Y no es el único ejemplo de jugadores que aprenden tarde las reglas del sistema salarial de la Liga: Ja'Quinden Jackson también tuvo que navegar los waivers antes de encontrar estabilidad.
Nota: Este artículo es de carácter informativo y no constituye asesoría financiera, legal ni fiscal. Consulte a un especialista certificado antes de tomar decisiones patrimoniales basadas en información salarial de atletas profesionales.
La carrera de Phil Mafah con los Cowboys en 2026 todavía no está escrita. Pero la parte financiera de esa historia empieza hoy —en los campos de entrenamiento de Oxnard, con un cheque de $111,532 como única red de seguridad garantizada. Consultar a un especialista en gestión patrimonial no es un lujo reservado para los quarterbacks de alto perfil: es exactamente el tipo de decisión que separa a los atletas que construyen patrimonio duradero de los que terminan la carrera con los bolsillos tan vacíos como el día que firmaron.

Andrea García