Ameer Abdullah firmó con los Jacksonville Jaguars para la temporada 2026 con un contrato de un año por $1.3 millones de dólares, pero en las primeras semanas del campamento de pretemporada, el corredor veterano enfrenta la posibilidad real de ser liberado antes de disputar un solo snap en Jacksonville. Con 32 años, en su duodécima temporada y en lo que sería su séptimo equipo de la NFL, la situación de Abdullah ilustra una realidad que afecta a decenas de jugadores cada agosto: ¿qué derechos tiene un jugador de la NFL cuando un equipo decide cortarlo durante la pretemporada?
El contexto: Abdullah compite por su lugar en Jacksonville
Tras la partida de Travis Etienne en la agencia libre, los Jaguars apostaron por una combinación de jóvenes talentos en el backfield: Bhayshul Tuten, Chris Rodriguez Jr. y el agente libre no seleccionado en el draft J'Mari Taylor. Abdullah, quien llegó a Jacksonville en la búsqueda de su séptimo equipo en once temporadas, compite por uno de los últimos puestos de la lista de 53 jugadores activos.
En los entrenamientos de pretemporada, el corredor ha destacado con corridas largas y una actitud profesional que no ha pasado desapercibida. Sin embargo, según analistas del equipo, Abdullah es uno de los jugadores "en la cuerda floja" cuando los Jaguars realicen los recortes finales que reducen el plantel a los 53 jugadores reglamentarios, obligatorios antes del primer partido de la temporada regular 2026.
Esta situación —un veterano experimentado al borde del corte tras once años y seis equipos en la liga— refleja una de las realidades más duras del fútbol americano profesional: el sistema de contratos de la NFL y los derechos que tienen los jugadores cuando un equipo decide prescindir de sus servicios en plena pretemporada.
Por qué los recortes de pretemporada son un momento crítico
La NFL tiene un calendario estricto para la reducción de planteles. Antes del inicio de la temporada regular, todos los equipos deben reducir su lista de aproximadamente 90 jugadores hasta los 53 permitidos. Esos recortes —decenas de carreras deportivas en juego cada temporada— ocurren en cuestión de días, y los derechos contractuales de cada jugador varían significativamente según su experiencia, el tipo de contrato firmado y las garantías negociadas.
Para un jugador veterano como Abdullah, con más de cuatro temporadas acumuladas en la NFL (lo que el CBA denomina "accrued seasons"), el Convenio Colectivo vigente entre la liga y el sindicato de jugadores ofrece algunas protecciones concretas. Sin embargo, muchos jugadores no conocen exactamente qué les corresponde legalmente en el momento del corte, y ese desconocimiento puede costarles cientos de miles de dólares.
Según la NFLPA, cada jugador debería revisar su contrato junto con un representante legal antes de firmar cualquier acuerdo de terminación. En la práctica, muchos veteranos en situaciones de fin de carrera firman documentos de liberación sin conocer todas sus opciones.
Lo que dice el Convenio Colectivo: el pago de terminación para veteranos
Bajo el Convenio Colectivo vigente, cuando un equipo libera a un jugador con cuatro o más temporadas acumuladas antes o durante la pretemporada, el jugador tiene derecho a recibir lo que se denomina pago de terminación ("termination pay"). Este pago equivale al salario de una semana según el contrato activo del jugador, y se activa si el corte se produce después del 1 de junio.
Para Abdullah, con un contrato de $1.3 millones distribuido en 18 semanas de temporada, el pago de terminación asciende a aproximadamente $72,222 dólares que el equipo está obligado a abonar si decide liberarlo tras esa fecha.
Sin embargo, este derecho no es automático ni universalmente aplicado. La forma en que se estructura el contrato —si incluye un bono de firma ya pagado, salario garantizado por lesión o garantías totales— determina la cantidad real que el jugador puede reclamar. Y ahí es exactamente donde la asesoría legal especializada marca la diferencia entre cobrar lo que corresponde o perderlo por falta de información.
Caso concreto: lo que arriesga y lo que puede ganar Abdullah en los próximos días
Supongamos que los Jaguars deciden cortar a Ameer Abdullah el 26 de agosto de 2026, durante la última semana antes del cierre de planteles. Dependiendo de las circunstancias, el corredor se enfrenta a tres escenarios muy distintos en términos económicos:
Escenario A — Corte directo sin garantías: Si el contrato de $1.3 millones no incluye salario garantizado —situación habitual en contratos al mínimo para veteranos— Abdullah recibiría únicamente el pago de terminación de aproximadamente $72,222, más cualquier bono de firma ya cobrado. La diferencia respecto al contrato completo sería superior a $1.22 millones. Es el escenario más común, pero no el único posible.
Escenario B — Asignación al squad de práctica: Si los Jaguars liberan a Abdullah del plantel de 53 pero lo re-contratan para el squad de práctica, el jugador pasaría a ganar el mínimo semanal del squad de práctica 2026, fijado aproximadamente en $14,650 por semana. Para las 18 semanas de la temporada regular, eso equivale a unos $263,700 —un recorte significativo frente a los $1.3 millones originales, pero un empleo asegurado con la misma organización.
Escenario C — Lesión durante pretemporada: Si Abdullah sufriera una lesión relevante mientras compite por el puesto, el CBA le garantiza cobertura médica completa y, según la gravedad y el tipo de lesión, podría recibir su salario completo bajo las disposiciones de "injury protection". En este caso, la reclamación puede valer hasta $1.3 millones íntegros, pero solo si el jugador —o su representante legal— la presenta dentro de los plazos estrictos establecidos por el Convenio Colectivo. Muchos jugadores pierden este derecho por desconocer los plazos o firmar acuerdos de solución precipitados.
La diferencia entre el Escenario A y el Escenario C puede superar el millón de dólares. Esa brecha es exactamente el terreno donde trabajan los abogados especializados en derecho deportivo.
El proceso de waivers: lo que ocurre después del corte
Una vez que un equipo pone a un jugador en waivers —la lista de reclamaciones—, los otros 31 equipos de la NFL tienen exactamente 24 horas para reclamar al jugador. Las reclamaciones siguen el orden inverso al récord de la temporada anterior, lo que da prioridad a los equipos con peores resultados. Si ningún equipo reclama al jugador, este queda como agente libre y puede negociar con cualquier franquicia, incluidos los propios Jaguars para una plaza en el squad de práctica.
Este proceso, que parece técnico y administrativo, tiene implicaciones legales directas. Un jugador con garantías en su contrato original puede mantener ciertos derechos incluso si es reclamado por otro equipo. Y si el jugador fue lesionado en las instalaciones del equipo original, ese equipo puede seguir siendo responsable de cubrir sus gastos médicos, independientemente de quién lo contrate después.
Qué debe hacer un jugador —o su agente— ante un corte inminente
Para cualquier jugador en la situación actual de Abdullah, los especialistas en derecho laboral deportivo recomiendan iniciar la revisión contractual antes de que llegue la llamada del corte, no después. Los puntos críticos a analizar con un abogado incluyen:
- Revisión de las garantías contractuales: ¿Qué está o no garantizado en el contrato original? Un contrato de $1.3M sin garantías y uno con $300k garantizados producen resultados muy diferentes tras el corte.
- Historial de lesiones durante el campamento: ¿Hubo algún contacto médico oficial del equipo por una lesión en pretemporada? Eso puede activar protecciones adicionales bajo el CBA.
- Diferencia entre waivers y liberación directa: Los veteranos con cuatro o más temporadas acumuladas no pueden ser enviados directamente al squad de práctica sin pasar por waivers, lo que abre la posibilidad de ser reclamados —y sus contratos, honrados— por otro equipo.
- Plazos para presentar grievances: Bajo el CBA, los jugadores tienen ventanas específicas para interponer recursos ante el árbitro de la liga. Perder un plazo puede significar perder el derecho de reclamación definitivamente.
Un abogado especializado en derecho deportivo puede acompañar al jugador en cada etapa de este proceso, identificar si el equipo incumplió alguna cláusula contractual y, en casos de lesión, asegurar que el jugador reciba la compensación que le corresponde. Para más información sobre los derechos de los jugadores bajo el Convenio Colectivo, la NFLPA ofrece recursos oficiales accesibles tanto para jugadores activos como para sus representantes.
La situación de Ameer Abdullah no es excepcional: cada agosto, más de 1,200 jugadores pasan por el proceso de recortes de pretemporada, y un porcentaje significativo lo hace sin contar con el asesoramiento legal adecuado. Si eres un atleta, agente o familiar de un deportista que enfrenta una situación similar, consultar con un abogado especializado en derecho deportivo puede marcar la diferencia entre perder tu contrato completo o reclamar cada dólar al que tienes derecho.
Este artículo tiene carácter informativo. Para asesoramiento legal específico sobre contratos deportivos, consulta con un abogado licenciado en tu estado.

Sofia Rodriguez