La ley fiscal más ambiciosa de la segunda presidencia de Donald Trump entró en vigor en 2026 con un número que lo cambia todo: $15 millones. Esa es la nueva exención del impuesto federal sobre herencias por persona —más del doble del umbral que habría regido sin la nueva legislación— y está transformando la planificación patrimonial de millones de familias en Estados Unidos, incluidas las latinas, que en 2025 alcanzaron un récord histórico de 10,2 millones de viviendas en propiedad según datos de GlobeNewsWire.
En las semanas en que la "One Big Beautiful Bill" —así bautizó Trump a su proyecto de ley— domina los titulares de prensa, la pregunta más frecuente que reciben los asesores de gestión patrimonial es simple: ¿me afecta? La respuesta depende de cuánto tienes, cómo lo tienes estructurado y, sobre todo, si ya actuaste.
El cambio central: la exención de $15 millones
La nueva ley eleva la exención del impuesto federal sobre el patrimonio (estate tax) a $15 millones por persona y $30 millones por pareja, con indexación automática a la inflación a partir de 2026. Esto significa que una pareja puede transferir hasta $30 millones a sus herederos sin pagar un solo dólar de impuesto federal sobre herencias.
Antes de esta legislación, el umbral para 2026 habría caído a aproximadamente $7 millones por persona tras la expiración de las disposiciones temporales de la ley de 2017. En otras palabras, la nueva ley no solo mantuvo el umbral elevado: lo subió sustancialmente y lo hizo permanente, indexado a la inflación. La tasa del impuesto sigue siendo del 40% por encima del umbral, y la exención del generation-skipping transfer tax (GST) —que afecta transferencias directas a nietos y descendientes más lejanos— se alinea con el nuevo tope de $15 millones.
Los datos que importan para la comunidad hispana
Aquí es donde las cifras se complican para la comunidad latina. Según el Instituto de Política Tributaria (ITEP), el impacto combinado de todas las medidas fiscales de la nueva ley implica que los estadounidenses de ingresos medios pagarán, en promedio, $900 más en impuestos en 2026 en comparación con lo que habrían pagado si las normas previas de 2025 hubiesen continuado. Los únicos que ven una reducción neta son el 5% de ingresos más altos.
Para la comunidad hispana, el panorama es más matizado pero igualmente urgente. En 2025, el patrimonio latino representaba el 2,3% del patrimonio nacional total, frente al 2,9% en 2016 —una caída de más del 20% en términos relativos, a pesar del crecimiento récord en número de propietarios de viviendas hispanas. La deducción por ingresos de entidades de paso (pass-through deduction) —elevada al 23% con la nueva ley— beneficia principalmente a propietarios de negocios con ingresos altos: los contribuyentes hispanos, que representan el 15% de la población estadounidense, reciben solo el 5% de los beneficios de esta deducción, según datos del Departamento del Tesoro.
Si eres dueño de un pequeño negocio o tienes una LLC familiar, el 23% de deducción puede representar un ahorro significativo —pero solo si tu estructura corporativa está optimizada para capturarlo.
Por qué estas cifras exigen asesoría especializada
Los cambios de 2026 no operan de forma automática. La ley crea oportunidades claras —especialmente en planificación de herencias y optimización de estructuras empresariales— pero también genera trampas para quienes no actúan a tiempo.
Un especialista en gestión patrimonial puede ayudarte a:
- Revisar testamentos y fideicomisos a la luz del nuevo umbral de $15 millones. Si tu patrimonio neto está entre $7 y $15 millones, la nueva ley puede eliminar completamente tu exposición al estate tax —pero solo si tu documentación lo refleja.
- Optimizar la estructura de tu negocio para capturar la deducción del 23% de pass-through income, ya sea mediante una S-Corp, LLC o partnership correctamente configurada.
- Planificar transferencias generacionales con fideicomisos irrevocables como ILIT, SLAT o GRAT —instrumentos que siguen siendo clave para patrimonios que superan el umbral de exención.
- Actualizar documentos existentes que hacen referencia a umbrales fiscales de 2023-2025, muchos de los cuales ya no son vigentes.
Para muchas familias hispanas que han acumulado patrimonio significativo —a través de viviendas, negocios o cuentas de retiro— este momento representa una ventana de planificación que no existía antes. Puedes explorar cómo los cambios en la planificación fiscal y patrimonial afectan a las familias con activos mixtos en este análisis sobre protección del patrimonio en entornos de incertidumbre política.
Caso concreto: la familia Domínguez y sus $875,000 en activos
Para entender el impacto real de la ley, considera la situación de una familia hispana típica con la siguiente estructura de patrimonio en septiembre de 2026:
- Casa familiar en el área metropolitana de Houston: $410,000
- Negocio familiar (empresa de catering estructurada como LLC): $290,000 en valor estimado
- Cuentas de retiro (401K + IRA): $175,000
- Total neto: $875,000
¿Les afecta el nuevo estate tax? No directamente: su patrimonio está muy por debajo del umbral de $15 millones. Pero hay dos impactos que la familia no puede ignorar.
Impacto 1 — Aumento de impuestos ordinarios: Con una renta bruta ajustada de $85,000 entre los dos cónyuges, la nueva ley les lleva a pagar aproximadamente $700 más en impuestos federales este año respecto a 2025, principalmente por la reducción de ciertos créditos para familias de ingresos medios.
Impacto 2 — Oportunidad perdida en la deducción del 23%: La LLC de catering generó ingresos pass-through de $55,000 en 2025. Si la familia restructura la LLC como S-Corp y optimiza la distribución de salario versus dividendos, podría capturar hasta $12,650 en deducción adicional —traducible en un ahorro fiscal de $2,700 a $3,200 al año, dependiendo de su tramo impositivo.
La regla práctica: Si tu patrimonio total supera $400,000 —entre vivienda, negocio y cuentas de retiro— los cambios fiscales de 2026 son suficientemente complejos como para justificar una consulta con un experto en gestión patrimonial. A esa escala, el costo de no actuar suele superar ampliamente el costo de asesorarse.
Qué hacer ahora: cuatro pasos antes de fin de año
La ley fiscal de Trump en 2026 crea una ventana de planificación concreta. Para las familias hispanas —que han construido más patrimonio en los últimos cinco años que en cualquier período reciente— este es el momento de actuar:
1. Audita tu exposición fiscal antes del 31 de diciembre de 2026. La indexación del nuevo umbral de $15 millones comienza este año. Revisar testamentos y fideicomisos ahora asegura que tu planificación refleje la nueva normativa, no la antigua.
2. Verifica la estructura de tu negocio. Si tienes una LLC, S-Corp o partnership, pregunta a un asesor si calificas para la deducción pass-through del 23% y si tu estructura actual está optimizada para capturarla.
3. Considera la planificación generacional. El aumento del umbral del GST tax a $15 millones abre oportunidades de transferencia a nietos que antes no existían para patrimonios de tamaño medio-alto. Una revisión de actualización de documentos puede costar entre $500 y $2,000 —frente a decenas de miles de dólares en impuestos evitables.
4. No asumas que las reglas de 2025 siguen aplicando. Muchas personas con fideicomisos establecidos en 2023-2025 tienen documentos con referencias a umbrales fiscales ya obsoletos. Una revisión puede identificar discrepancias antes de que generen consecuencias.
Para conocer las reglas oficiales del impuesto sobre el patrimonio y las herencias según el IRS, puedes consultar el portal oficial del IRS sobre Estate and Gift Taxes, que recoge la normativa vigente actualizada.
La agenda fiscal de Trump en 2026 no es neutral: favorece claramente a los patrimonios más elevados, pero también abre oportunidades concretas para familias que históricamente han estado al margen de la planificación patrimonial avanzada. El momento para aprovecharlas es ahora —con orientación experta y antes de que termine el año.
Aviso legal: Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoría fiscal ni legal. Consulta con un asesor certificado para evaluar tu situación específica.

Andrea García