El primer tráiler de Other Mommy, la nueva película de terror de Blumhouse protagonizada por Jessica Chastain, se estrenó esta semana exclusivamente en salas de cine estadounidenses, proyectado antes de The Odyssey de Christopher Nolan. Universal Pictures confirmó que la cinta llegará a los cines el 9 de octubre de 2026, tras posponer su fecha original del 8 de mayo para colocarla en plena temporada de Halloween. Dirigida por Rob Savage y basada en la novela Incidents Around the House (2024) de Josh Malerman, la historia sigue a Bela, una niña de ocho años atormentada por una entidad a la que llama "la otra mamá".
El avance ha generado reacciones intensas entre el público, según reportó Bloody Disgusting, precisamente porque toca una fibra real: el miedo infantil a una figura amenazante que solo el niño parece ver. Detrás de la ficción hay un fenómeno cotidiano que los pediatras y psicólogos infantiles conocen bien, y que muchas familias hispanas en Estados Unidos enfrentan sin saber cuándo el miedo deja de ser normal.
Qué cuenta *Other Mommy* y por qué inquieta tanto
En la trama, la presencia de "la otra mamá" se vuelve cada vez más amenazante mientras los padres de Bela luchan por entender el peligro antes de que sea demasiado tarde. El reparto incluye a Jay Duplass, Dichen Lachman, Sean Kaufman y Karen Allen. James Wan produce a través de su sello Atomic Monster, junto con Blumhouse Productions y Spin a Black Yarn.
El recurso narrativo no es casual. La figura de una "madre falsa" o de un ser que acecha en la habitación de un niño aparece una y otra vez en el terror porque conecta con una experiencia universal de la primera infancia: los miedos nocturnos. Lo que en la pantalla es una entidad sobrenatural, en la vida real suele ser producto del desarrollo normal de la imaginación y del sistema del sueño de un niño pequeño.
Cuándo el miedo nocturno de un niño es normal
Los miedos y las pesadillas forman parte del crecimiento. De acuerdo con MedlinePlus, el servicio de información de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, los terrores nocturnos afectan a un porcentaje pequeño de niños y son más frecuentes entre los tres y los siete años, una etapa en la que el cerebro infantil todavía distingue con dificultad entre lo imaginado y lo real.
Conviene diferenciar dos fenómenos que las familias suelen confundir:
- Pesadillas. Ocurren en la segunda mitad de la noche, durante el sueño con movimientos oculares rápidos. El niño se despierta asustado, recuerda el sueño y busca consuelo. Responde a la voz de sus padres.
- Terrores nocturnos. Suceden en las primeras horas de sueño profundo. El niño puede gritar, sudar o moverse con los ojos abiertos, pero sigue dormido y no responde. A la mañana siguiente no recuerda nada.
En ambos casos, episodios ocasionales son esperables y no indican un problema de salud. Un personaje como "la otra mamá" puede alimentar temores pasajeros tras ver imágenes intensas, algo habitual cuando un menor se expone a contenido de terror que no corresponde a su edad, un efecto que también se ha analizado a propósito de otros fenómenos virales del terror y su impacto psicológico.
Señales de alerta: cuándo consultar a un experto
El límite entre un miedo normal y uno que requiere atención profesional está en la frecuencia, la intensidad y el impacto en la vida diaria. Conviene buscar la orientación de un pediatra o de un psicólogo infantil cuando aparecen señales como estas:
- Los episodios de miedo o terror nocturno se repiten varias veces por semana durante más de un mes.
- El niño evita dormir, presenta ansiedad marcada al anochecer o teme quedarse solo de forma persistente.
- El miedo interfiere con la escuela, la alimentación o las relaciones con otros niños.
- Aparecen quejas físicas frecuentes, como dolores de cabeza o de estómago, sin causa médica clara.
- El menor describe la misma figura amenazante de manera insistente y con angustia que no cede con el consuelo de los padres.
Un psicólogo infantil puede evaluar si detrás del miedo hay ansiedad, un cambio familiar reciente o una exposición inadecuada a contenidos audiovisuales, y ofrecer herramientas concretas adaptadas a la edad del niño. En algunos casos, el pediatra descartará causas del sueño que se tratan con hábitos sencillos.
Cómo acompañar a tu hijo sin alimentar el miedo
Mientras el estreno de Other Mommy reaviva la conversación sobre los miedos infantiles, hay medidas prácticas que las familias pueden aplicar en casa. La primera es respetar las clasificaciones por edad: una película de terror para adultos no es apropiada para un niño pequeño, por muy comentada que esté.
Frente a un episodio de miedo nocturno, los especialistas recomiendan mantener la calma, no ridiculizar el temor y validar lo que el niño siente sin reforzar la idea de que el "monstruo" es real. Una rutina de sueño estable, una habitación tranquila y una luz tenue ayudan más que las explicaciones largas a medianoche. Ante un terror nocturno, lo indicado es no despertar al niño, sino velar por su seguridad hasta que el episodio termine solo.
Cuando el miedo persiste o crece, hablar con un profesional no es una exageración: es la forma más rápida de devolverle el descanso a toda la familia. En Expert Zoom puedes encontrar psicólogos y expertos en salud infantil que orientan a los padres paso a paso, sin necesidad de esperar a que el problema se agrave.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si el miedo o los trastornos del sueño de tu hijo te preocupan, consulta a un pediatra o a un psicólogo infantil.

Sofía García