London Marathon 2026, este domingo: lo que tu médico quiere que sepas antes de cruzar la línea de salida
El 27 de abril de 2026, más de 50.000 corredores de todo el mundo tomarán la salida en el London Marathon, una de las carreras más multitudinarias y exigentes del circuito internacional. La defensora del título femenino, Tigst Assefa (Etiopía), llega a Londres con posibilidades reales de pulverizar el récord mundial femenino de maratón —corrió en 2:15:50 en 2025, segundo mejor tiempo de la historia—, mientras Sabastian Sawe (Kenia) defenderá su corona masculina tras ganar en 2:02:27. Pero para los miles de corredores populares que completarán sus primeros 42 kilómetros, el reto no es el tiempo: es llegar sanos a la meta.
Las lesiones más frecuentes en los maratonianos del pelotón popular
Los médicos deportivos que trabajan en los puestos de asistencia de los grandes maratones internacionales observan un patrón bastante predecible de lesiones entre los corredores no élite. Conocerlas de antemano puede ahorrarte semanas de rehabilitación:
- Síndrome de la banda iliotibial (ITBS): dolor agudo y progresivo en la cara externa de la rodilla, la lesión de rodilla más frecuente en corredores de larga distancia. Suele aparecer entre el kilómetro 28 y el 35, cuando los músculos estabilizadores ya están fatigados.
- Fascitis plantar: inflamación en la planta del pie que puede volverse incapacitante si se ignora durante los últimos kilómetros de carrera. Una mala elección de zapatilla o un déficit de entrenamiento de la cadena posterior son las causas más habituales.
- Hiponatremia por sobreingesta de agua: paradójicamente, beber demasiada agua sin sales puede ser tan peligroso como deshidratarse. Los síntomas incluyen náuseas, confusión mental y, en casos severos, convulsiones. Ocurre cuando el sodio plasmático cae por debajo de 135 mmol/L.
- Agotamiento por calor: aunque las temperaturas en Londres en abril oscilan entre 8°C y 17°C, el calor corporal generado por decenas de miles de personas en movimiento hace que la sensación térmica en carrera sea muy superior. El riesgo aumenta significativamente en los kilómetros 35-42.
- Parada cardiorrespiratoria: estadísticamente rara (aproximadamente 1 caso por cada 100.000 participantes), pero el escenario más temido. El circuito londinense tiene desfibriladores AED distribuidos cada pocos kilómetros y equipos médicos de intervención rápida.
Señales de alerta cardíaca que obligan a parar inmediatamente
La medicina deportiva lleva dos décadas desarrollando protocolos de cribado para detectar riesgo cardiovascular en corredores recreativos. Los síntomas que exigen detener la carrera sin excepciones son:
- Dolor o presión en el pecho que se irradia hacia el brazo izquierdo, el cuello o la mandíbula
- Mareo severo, visión en túnel o pérdida momentánea de conciencia
- Dificultad respiratoria claramente desproporcionada al ritmo al que estás corriendo
- Palpitaciones rápidas e irregulares que no remiten al reducir el paso durante varios minutos
No existe tiempo objetivo que justifique ignorar alguno de estos síntomas. Si te ocurre cualquiera de ellos durante la carrera del domingo, para, siéntate y avisa al personal médico más cercano. Los primeros auxilios llegará en cuestión de minutos.
La última semana antes de la carrera: lo que recomienda la medicina del deporte
El período de tapering —la reducción progresiva del volumen de entrenamiento en los días previos a la competición— es tan determinante como los meses de preparación. Estas son las recomendaciones que los médicos deportivos dan de forma consistente:
- Dormir 8 horas las tres noches previas, no solo la víspera de la carrera. La deuda de sueño acumulada impacta directamente en la recuperación muscular y la respuesta al esfuerzo.
- Hidratación moderada y continua: entre 2 y 2,5 litros de agua diarios durante la semana previa, sin exagerar. Sobrehidratarse los días anteriores no protege frente a la deshidratación en carrera.
- Carga de carbohidratos los dos días previos: pasta, arroz, patata dulce y pan son las fuentes preferidas para maximizar las reservas de glucógeno muscular. Evita fibra en exceso la víspera.
- No introduzcas alimentos nuevos: el estómago en carrera tolera mal cualquier sorpresa digestiva. Come solo lo que ya has probado en tus tiradas largas de entrenamiento.
- Sin test de último momento: rodar más de 5 kilómetros el viernes o el sábado puede dejar las piernas cargadas antes de la salida.
Si notas alguna molestia muscular o articular esta semana —especialmente en rodilla, cadera o planta del pie— consúltala con un médico deportivo antes de la salida, no después. Correr con una estructura inflamada puede convertir una molestia en una lesión de semanas.
Recuperación post-maratón: cuándo volver al médico
Las 48-72 horas posteriores a un maratón son un período de alta vulnerabilidad inmunológica. El sistema inmune queda temporalmente deprimido tras el esfuerzo extremo —el fenómeno conocido como "open window"—, lo que aumenta el riesgo de infecciones respiratorias en la semana siguiente a la carrera.
Estos son los síntomas que requieren evaluación médica en los días posteriores al maratón:
- Orina de color oscuro o marrón: posible señal de rabdomiólisis, una destrucción masiva de fibras musculares que puede dañar los riñones si no se trata. Es una urgencia médica.
- Dolor en la rodilla que no mejora con reposo e ibuprofeno pasadas 72 horas: puede indicar daño articular que requiere imagen diagnóstica.
- Fiebre superior a 38°C: en el contexto del open window, puede evolucionar con rapidez.
- Incapacidad para apoyar el pie con normalidad al tercer día post-carrera: puede señalar una fascitis plantar severa o una fractura de estrés que no se detectó durante la carrera.
La clave es no confundir las agujetas intensas —normales, inofensivas y parte del proceso de adaptación— con señales de daño real que requieren atención médica.
Cuándo consultar a un médico deportivo antes del domingo
Si el London Marathon de este año es tu primer maratón, si llevas más de tres semanas sin entrenar con normalidad por una lesión, o si tienes más de 45 años y no te has hecho un electrocardiograma de esfuerzo en los últimos dos años, una consulta con un médico especializado en medicina del deporte puede ser la diferencia entre completar la carrera o abandonarla.
Un profesional puede revisar tu estado cardíaco basal, evaluar si alguna molestia previa requiere tratamiento preventivo o simplemente darte el visto bueno clínico que te permita disfrutar del recorrido con tranquilidad. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que cualquier persona sedentaria que inicie actividad física intensa consulte previamente con su médico, especialmente si hay factores de riesgo cardiovascular presentes.
Aviso médico: Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Consulta con tu médico o un especialista en medicina del deporte ante cualquier síntoma o duda sobre tu estado de salud antes de participar en una competición de larga distancia.
Para ampliar información sobre los síntomas médicos más peligrosos en carrera, consulta también nuestro artículo Boston Marathon 2026: 5 señales de alerta que los corredores no deben ignorar, donde médicos deportivos detallan los protocolos de actuación en situaciones de emergencia durante una maratón.
