Con la temporada de huracanes del Atlántico de 2026 ya en marcha desde el 1 de junio, la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor (CPSC) de Estados Unidos volvió a advertir en junio de 2026 sobre un peligro silencioso que se dispara cada verano: la intoxicación por monóxido de carbono provocada por los generadores de gasolina. Cuando una tormenta deja a una familia sin electricidad, el generador portátil parece la solución. Pero ese mismo aparato, según la CPSC, puede liberar tanto monóxido de carbono como cientos de automóviles en marcha. El gas que hoy es tendencia no solo se mide en el surtidor: también puede acumularse dentro de su casa sin que usted lo note.
Qué está pasando y por qué importa ahora
El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro e inodoro que se produce al quemar combustibles como gasolina, gas natural, propano, madera o carbón. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de 400 personas mueren cada año en Estados Unidos por intoxicación no intencional con monóxido de carbono, y el problema genera más de 100.000 visitas a urgencias y unas 14.000 hospitalizaciones anuales.
El verano no es una excepción. La CPSC insiste en que el riesgo no se limita al invierno: "El riesgo de intoxicación por monóxido de carbono aumenta en los meses de verano con esos apagones", explicó Patty Davis, portavoz de la agencia. Los generadores de gasolina causan, en promedio, cerca de 100 muertes al año en el país. Y los datos recientes confirman la tendencia: en Maryland, los casos de exposición al CO subieron casi un 50 % en 2026, pasando de 167 atenciones en 2025 a 251 en lo que va del año.
Los síntomas del gas que no debe ignorar
El monóxido de carbono es conocido como "el gran imitador" porque sus primeros síntomas se parecen a los de una gripe, pero sin fiebre. Los signos que deben ponerlo en alerta son:
- Dolor de cabeza persistente que mejora al salir de casa
- Mareo o sensación de debilidad
- Náuseas o vómitos
- Dolor en el pecho
- Confusión o dificultad para concentrarse
- Somnolencia inusual
Una señal clave: si varias personas —o incluso las mascotas— presentan los mismos síntomas al mismo tiempo y mejoran al salir al aire libre, sospeche del monóxido de carbono. Esa es la diferencia frente a una gripe común, que no desaparece con solo abrir la puerta. Distinguir una intoxicación de otra afección puede salvar vidas; el mismo principio se aplica a otros cuadros que confunden a las familias, como se explica en nuestra guía sobre cómo diferenciar una intoxicación de la fiebre.
Cuándo consultar a un médico (y cuándo llamar al 911)
Aquí es donde la opinión de un profesional de la salud resulta decisiva. No todos los síntomas requieren la misma respuesta:
Llame al 911 de inmediato si alguien pierde el conocimiento, tiene dificultad para respirar, sufre convulsiones o no responde. Saque a la persona al aire libre antes de que lleguen los servicios de emergencia.
Acuda a urgencias si hay dolor de cabeza intenso, confusión, dolor en el pecho o si una mujer embarazada, un bebé o una persona con enfermedad cardíaca presenta cualquier síntoma. El feto y las personas con problemas cardíacos o respiratorios son especialmente vulnerables al CO.
Consulte con un médico aunque los síntomas sean leves si sospecha una exposición. Un profesional puede medir el nivel de carboxihemoglobina en sangre, un dato que usted no puede obtener en casa y que determina la gravedad real de la intoxicación. Muchas personas subestiman una exposición leve que, repetida noche tras noche, causa daño neurológico duradero.
Un médico también puede indicar oxigenoterapia, el tratamiento de referencia, e incluso oxígeno hiperbárico en los casos graves. Por eso, ante la duda, la recomendación de los especialistas es clara: consulte antes de volver a entrar a un espacio donde pudo haber gas acumulado.
Cómo protegerse este verano
La prevención es más barata y más eficaz que cualquier tratamiento. Los expertos en seguridad recomiendan:
- Nunca use un generador de gasolina dentro de casa, en el garaje, en el sótano ni cerca de ventanas o puertas abiertas. Colóquelo al menos a 6 metros (20 pies) de la vivienda, con el escape apuntando en dirección contraria.
- Instale detectores de monóxido de carbono con alarma en cada piso y cerca de los dormitorios, y revise las pilas dos veces al año.
- Si compra un generador nuevo, elija modelos certificados bajo las normas PGMA G300-2023 o UL 2201-2023, que incorporan sensores de CO y apagado automático.
- No use la estufa de gas ni la parrilla de carbón para calentar o cocinar en interiores durante un apagón.
Todas estas medidas están detalladas en la advertencia oficial de la CPSC de cara a la temporada de huracanes de 2026, disponible en el comunicado de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor.
Qué hacer ahora
Si esta temporada de tormentas piensa usar un generador, revise hoy mismo dónde lo colocará y confirme que su detector de CO funciona. Y si en algún momento usted o su familia sienten dolor de cabeza, mareo o náuseas sin causa aparente, salgan al aire libre y llamen a un profesional de la salud. En Expert Zoom puede conectarse con médicos que responden estas dudas y le orientan sobre cuándo una molestia leve es, en realidad, una urgencia.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Ante una sospecha de intoxicación por monóxido de carbono, salga al aire libre y busque atención médica de inmediato.

Sofía García