El US Open 2026 reparte $108 millones en premios, un récord histórico en el tenis profesional. Ann Li, tenista estadounidense clasificada en el puesto 28 del mundo, está en cancha este 31 de agosto frente a Antonia Ružić. Cada punto que dispute tiene un valor monetario preciso: $140,000 si cae en primera ronda, $780,000 si llega a cuartos de final, $5.5 millones si alza el trofeo. Lo que la mayoría de los aficionados no sabe es que entre el cheque del torneo y el dinero real que queda en el bolsillo de un atleta existe una brecha enorme —y un asesor de gestión patrimonial es quien puede cerrarla.
Los números del US Open 2026 por ronda
El Grand Slam de Nueva York aumentó su bolsa un 20% respecto a 2025, hasta alcanzar los $108 millones totales, según datos del ATP Tour y el WTA. La distribución en individuales para el cuadro principal es la siguiente:
| Ronda | Premio individual |
|---|---|
| Primera ronda (R1) | $140,000 |
| Segunda ronda (R2) | ~$215,000 |
| Octavos de final (R3) | ~$380,000 |
| Cuartos de final (R4) | $780,000 |
| Semifinales | $1,450,000 |
| Finalista | $2,800,000 |
| Campeón | $5,500,000 |
La subida del 27% en el premio de primera ronda es la más significativa proporcionalmente —una señal de que el torneo quiso reforzar la base económica de los jugadores que no llegan lejos. Pero incluso $140,000 en un solo torneo puede complicar la situación fiscal de un atleta que no tenga la estructura adecuada.
Ann Li y la ventana de acumulación crítica
Ann Li ganó su segundo título WTA en el Guangzhou Open 2025, derrotando a Lulu Sun 7–6, 6–2. Actualmente con un récord de 21 victorias y 22 derrotas en 2026, y clasificada número 28 en el mundo, el US Open representa exactamente el tipo de torneo donde un buen resultado puede cambiar el arco financiero de una carrera.
A los 24 años, Li se encuentra en lo que los especialistas en planificación financiera para deportistas llaman la "ventana de acumulación crítica": el período donde los ingresos son suficientemente altos como para construir patrimonio a largo plazo, pero donde los errores —gastar premios sin planificar, ignorar obligaciones fiscales, no diversificar activos— pueden costar tanto como lo ganado. Los estudios del sector deportivo estiman que cerca del 60% de los atletas profesionales experimenta dificultades financieras dentro de los cinco años posteriores a su retiro. La causa dominante no es la falta de ingresos durante la carrera, sino la ausencia de estructura patrimonial mientras los ingresos existían.
El problema no es exclusivo de los grandes campeones. Un jugador del top 30 como Ann Li puede acumular entre $500,000 y $1.5 millones en premios de torneos en un año competitivo. Sin planificación, ese dinero puede tributar a tasas que superan el 45% efectivo en Estados Unidos —y gran parte desaparecer antes de que el atleta haya diseñado ningún plan de largo plazo.
Lo que realmente queda después de impuestos
Los premios de tenis están sujetos a impuestos federales en Estados Unidos. Para ingresos en el rango de $780,000, la tasa marginal federal es del 37%, según la escala publicada por el Internal Revenue Service (IRS). A eso se suman los impuestos estatales de Nueva York, que alcanzan el 10.9% para ingresos altos, más la tasa de ciudad de Nueva York (aproximadamente 3.9%).
Sin deducciones optimizadas y sin estructura jurídica, la carga fiscal total puede superar el 50% sobre el ingreso de ese torneo. Con una estrategia bien construida, muchos atletas logran reducir su carga fiscal efectiva al 28–32% mediante instrumentos completamente legales:
- SEP-IRA: permite aportar hasta el 25% de los ingresos netos por trabajo por cuenta propia, reduciendo directamente la base imponible
- Gastos de negocio deducibles: entrenadores, preparadores físicos, fisioterapeutas, equipamiento, viajes a torneos
- Estructura LLC: separa los ingresos deportivos de los activos personales y permite gestionar gastos de forma ordenada
- Timing de ingresos: en algunos casos, diferir el cobro de ciertos premios puede reducir la presión fiscal de un año fiscal determinado
Caso concreto: Laura recibe $780,000 en cuartos de final
Para entender la magnitud práctica, tomemos el caso de Laura, tenista de 25 años clasificada en el top 30 mundial, que acaba de llegar a los cuartos de final del US Open 2026 y cobra $780,000 —su mayor ingreso individual en un solo torneo.
Escenario sin planificación financiera:
- Impuesto federal marginal al 37%: −$288,600
- Impuesto estatal Nueva York al 10.9%: −$85,020
- Impuesto ciudad Nueva York al 3.9%: −$30,420
- Total tributación estimada: $404,040
- Neto real que queda: $375,960
Escenario con estrategia patrimonial estructurada (coordinada con un asesor):
- Aportación SEP-IRA al 25% de ingresos netos: −$135,000 → reduce base imponible
- Gastos de negocio legítimos documentados (entrenamiento, viajes, equipo): −$52,000 → reduce base imponible
- Base imponible ajustada: ~$593,000
- Impuesto federal efectivo (~32%): −$189,760
- Impuesto estatal + ciudad ajustado (~12%): −$71,160
- Total tributación con planificación: $260,920
- Neto real que queda: $519,080
La diferencia entre ambos escenarios es de $143,120 —solo en ese torneo, y únicamente por haber estructurado las deducciones correctamente antes de cobrar el cheque. Si Laura repite una actuación similar en dos o tres Grand Slams a lo largo de su carrera, la diferencia acumulada puede superar los $400,000.
La regla que aplican los asesores de patrimonio deportivo: por cada año que un atleta del top 30 no tiene una estructura financiera activa, está dejando entre $50,000 y $150,000 sobre la mesa.
Los cuatro errores más comunes con premios altos
Los asesores de patrimonio especializados en deportistas identifican cuatro patrones que se repiten, independientemente del nivel de ingresos:
1. Gastar antes de pagar impuestos. El cheque llega, se compra el coche o el apartamento, y tres meses después llega la deuda fiscal. Los premios cobrados fuera de EE. UU. muchas veces no llevan retención automática, lo que crea falsas sensaciones de liquidez.
2. No separar el "yo atleta" del "yo empresa". Un tenista profesional es un trabajador por cuenta propia. Sin una entidad jurídica —LLC o similar— es imposible deducir sistemáticamente los gastos de entrenamiento, preparación y viaje que son costos reales del negocio deportivo.
3. Ignorar los instrumentos de jubilación independiente. A diferencia de los asalariados, los atletas no tienen empleador que aporte a un fondo de retiro. SEP-IRA y Solo 401(k) son instrumentos diseñados específicamente para trabajadores independientes con ingresos variables y altos.
4. Confundir la ventana de ingresos con la permanencia. Un top 30 gana bien; un top 100 cubre gastos; un top 200 lucha. La mayoría de las carreras profesionales en el tenis femenino duran entre 8 y 12 años competitivos. La acumulación patrimonial debe empezar en los primeros años de ingresos altos, no cuando la carrera ya está en declive.
Qué hacer si recibes ingresos deportivos importantes
Si eres atleta profesional, o si tienes un familiar que empieza a generar ingresos relevantes en el deporte, estos son los pasos prioritarios que recomiendan los especialistas en gestión patrimonial:
- Antes de cobrar el primer cheque grande: abrir una LLC o entidad legal apropiada, con cuenta bancaria separada exclusivamente para ingresos deportivos.
- En el primer mes tras el premio: reunirse con un asesor patrimonial especializado para planificar la carga fiscal del año completo —no solo del torneo.
- Primer año: establecer contribuciones automáticas a SEP-IRA o Solo 401(k) cada vez que ingresen premios al torneo, antes de tocar el dinero para gastos personales.
- A medio plazo: construir una cartera de activos diversificados —inmuebles, fondos indexados, inversiones estables— que no dependan del rendimiento deportivo futuro.
Un asesor de gestión patrimonial con experiencia en deportistas puede ayudarte a estructurar una estrategia desde el primer dólar ganado —no solo cuando el patrimonio ya es millonario.
Nota: Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero ni fiscal personalizado. Consulta siempre con un profesional cualificado antes de tomar decisiones patrimoniales.
Ann Li está en cancha en el US Open 2026. Los $780,000 de los cuartos de final son un número real. La pregunta no es si los gana, sino si —cuando lleguen— habrá alguien ayudándole a gestionarlos bien.

Andrea García