El futuro de Andrew Benintendi en los Chicago White Sox quedó en duda en 2026. Con dos años y 32 millones de dólares aún garantizados de su contrato de 5 años y 75 millones, el jardinero figura en rumores de traspaso —incluido un posible regreso a Nueva York con los Mets, según FanSided—. Más allá del béisbol, su caso ilustra algo que pocos aficionados conocen: cuando un atleta cambia de equipo y de estado, su factura de impuestos puede cambiar drásticamente.
Para Benintendi, que ganará alrededor de 17 millones de dólares solo en 2026, una mudanza de Illinois a otro estado no es un detalle menor. Es una decisión financiera que puede costar —o ahorrar— cientos de miles de dólares al año.
Qué dice el contrato y por qué importa
Según datos de Spotrac, Benintendi firmó por 75 millones garantizados, con un bono de firma de 3 millones y un salario promedio anual de 15 millones. En 2026 cobrará un salario base de 16,5 millones. Los rumores de traspaso, alimentados por las declaraciones del gerente general Chris Getz sobre mejorar los jardines, lo convierten en uno de los nombres más comentados del invierno.
Cada equipo está en un estado distinto, y eso es clave. Illinois aplica un impuesto sobre la renta de tasa fija; Nueva York tiene tasas progresivas más altas; y estados como Florida o Texas no cobran impuesto estatal sobre la renta. Un traspaso no solo cambia el uniforme: cambia el bolsillo.
El "jock tax": el impuesto que persigue a los atletas
En Estados Unidos existe el llamado jock tax: los deportistas profesionales pagan impuestos sobre la renta en cada estado donde juegan, no solo donde viven. Un jardinero que disputa 81 partidos como visitante a lo largo de la temporada puede tener que declarar ingresos en una docena de estados distintos.
El cálculo se hace con la regla de los "días de trabajo" (duty days): se divide el salario según los días que el jugador trabaja en cada estado. Para una estrella con un salario de ocho cifras, eso significa decenas de declaraciones estatales, créditos por impuestos pagados en otros estados y un riesgo real de doble tributación si no se planifica bien.
Un traspaso a mitad de contrato multiplica la complejidad: cambia el estado de residencia, el calendario de partidos y, con ello, toda la estructura fiscal del año.
La mirada del experto en patrimonio
Aquí es donde un asesor de gestión patrimonial especializado en deportistas marca la diferencia. Estas son las áreas que un profesional revisaría en un caso como el de Benintendi:
- Residencia fiscal. Establecer correctamente el estado de residencia puede ahorrar mucho: mudarse a un estado sin impuesto sobre la renta es una estrategia común y legal entre atletas.
- Créditos por impuestos pagados en otros estados para evitar la doble tributación derivada del jock tax.
- Estructura del bono de firma, que a menudo recibe un tratamiento fiscal distinto al del salario regular.
- Planificación del flujo de ingresos, dado que una carrera deportiva es corta y los picos de ingresos deben administrarse para toda la vida.
- Protección ante un traspaso, revisando cláusulas y el impacto de relocalizarse en familia.
El principio de fondo es simple: un contrato de 75 millones no equivale a 75 millones en el banco. Entre impuestos federales, estatales, comisiones de agentes y gastos, la cifra neta es mucho menor, y la planificación lo es todo.
Una lección que va más allá del béisbol
El caso de Benintendi no es exclusivo de los millonarios del deporte. Cualquier persona que trabaje en varios estados —representantes de ventas, consultores, trabajadores remotos, artistas— puede enfrentar obligaciones fiscales en más de una jurisdicción. La regla general es la misma: declarar correctamente los ingresos donde se generan y reclamar los créditos disponibles para no pagar dos veces.
La autoridad federal recuerda que todos los ingresos deben reportarse. Puedes consultar las guías oficiales en español del Servicio de Impuestos Internos en irs.gov/es, donde se explica cómo declarar ingresos y qué obligaciones aplican según tu situación.
Qué hacer ahora
Si tus ingresos provienen de varios estados, o si una mudanza por trabajo está sobre la mesa, no esperes a la temporada de impuestos para descubrir la factura. Un asesor de gestión patrimonial puede modelar el impacto fiscal de cada escenario antes de que tomes la decisión.
Ya seas un atleta, un profesional con ingresos en varios estados o simplemente alguien que planea relocalizarse, en ExpertZoom puedes encontrar asesores financieros y especialistas en gestión patrimonial que te ayuden a proteger lo que ganas. Como muestra el caso de Andrew Benintendi, el verdadero juego no termina en el campo: empieza cuando llega la declaración de impuestos.
La planificación temprana también abre puertas que se cierran a fin de año: aportaciones a cuentas de retiro, deducciones por gastos profesionales y la elección del estado de residencia deben decidirse antes de que termine el ejercicio fiscal. Para un atleta cuya ventana de altos ingresos dura pocos años, cada decisión tomada a tiempo se traduce en patrimonio que perdura mucho después del último partido.
Este artículo es de carácter informativo y no constituye asesoría fiscal ni financiera. Las leyes tributarias varían según el estado y la situación personal; consulta siempre a un asesor fiscal o financiero cualificado antes de tomar decisiones.

Andrea García