El Fondo de Compensación del 11-S (VCF) recibe aún 25 nuevas solicitudes diarias cuando se cumplen exactamente 25 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, el Pentágono y Pensilvania. Según datos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicados en septiembre de 2026, el fondo ha otorgado más de $18.560 millones de dólares a más de 77.000 reclamantes, de un total de aproximadamente 112.000 solicitudes recibidas desde su reapertura en 2011.
A pesar de que han pasado dos décadas y media desde los ataques, decenas de miles de personas desconocen que aún pueden presentar una reclamación. La comunidad hispanohablante en Estados Unidos es una de las más subrepresentadas entre los reclamantes, aunque muchos de sus integrantes vivieron, trabajaron o asistieron a escuelas en la zona de exposición contaminada definida por la ley federal.
¿Qué es el Fondo de Compensación del 11-S y quién lo administra?
El September 11th Victim Compensation Fund (VCF) es un programa federal administrado por el Departamento de Justicia de EE.UU., creado para compensar a las víctimas directas de los ataques y a quienes sufrieron daños físicos como consecuencia de la exposición a los materiales tóxicos liberados en las zonas de impacto.
El programa fue renovado permanentemente en 2019 gracias a la ley conocida como "Never Forget the Heroes Act", que extendió el plazo de reclamación hasta el 1 de octubre de 2090. Esta fecha no significa que se deba esperar: el VCF fue diseñado para compensar enfermedades que pueden tardar décadas en manifestarse clínicamente, como ciertos tipos de cáncer relacionados con la exposición al aire tóxico de Ground Zero. Más de 70 tipos de cáncer están reconocidos oficialmente por el World Trade Center Health Program como condiciones elegibles.
¿Quién puede reclamar en 2026, 25 años después del 11-S?
Esta es la pregunta que más frecuentemente responden los abogados especializados en VCF: la elegibilidad no se limita a quienes estuvieron en las Torres Gemelas el día del ataque. La ley define una zona de exposición amplia y un período de elegibilidad extenso que abarca mucho más de lo que la mayoría imagina.
Pueden presentar una reclamación al VCF:
- Primeros respondedores y rescatistas: policías, bomberos y paramédicos que trabajaron en el lugar entre el 11 de septiembre de 2001 y el 30 de mayo de 2002.
- Trabajadores de limpieza y demolición: personas que participaron en las operaciones de remoción de escombros, independientemente de su estatus migratorio —el estado migratorio no afecta la elegibilidad.
- Residentes, empleados y estudiantes: quienes vivieron, trabajaron o asistieron a una escuela en Lower Manhattan (al sur de Canal Street), el área del Pentágono en Virginia, o el condado de Somerset, Pensilvania, durante el período establecido.
- Familiares de fallecidos: los beneficiarios de personas que murieron como consecuencia directa de los ataques o de enfermedades relacionadas pueden reclamar compensación.
Lo que hace especialmente relevante este 25.º aniversario es el período de latencia de muchas enfermedades asociadas al 11-S. El mesotelioma, el cáncer de tiroides, la leucemia y otros tipos de cáncer pueden tardar entre 10 y 25 años en manifestarse tras la exposición. Esto significa que personas diagnosticadas hoy en 2026 podrían estar desarrollando enfermedades derivadas de su exposición de hace un cuarto de siglo.
Caso concreto: ¿qué ocurre si alguien recibe un diagnóstico ahora?
Imagine el caso de Eduardo, un trabajador de construcción de origen mexicano que en octubre de 2001 participó durante tres semanas en los trabajos de limpieza en la zona del World Trade Center. En ese momento no registró su participación ni presentó ninguna solicitud al fondo. En febrero de 2026, Eduardo fue diagnosticado con cáncer de vejiga —uno de los más de 70 tipos reconocidos por el World Trade Center Health Program como condición relacionada con la exposición al polvo tóxico de Ground Zero.
Eduardo vive hoy en Texas. ¿Puede reclamar al VCF? La respuesta es sí, bajo el siguiente esquema:
Si Eduardo actúa antes de febrero de 2028 (dos años desde su diagnóstico certificado), puede presentar una reclamación válida. Si espera más, pierde su ventana individual aunque el fondo permanezca abierto hasta 2090.
El proceso funciona así:
- Paso 1: Registrarse en el World Trade Center Health Program (WTCHP), que certificará el cáncer de vejiga como condición relacionada con el 11-S y cubrirá el tratamiento sin costo adicional.
- Paso 2: Con la certificación del WTCHP, Eduardo presenta la reclamación al VCF. La compensación media para reclamantes con cáncer certificado oscila entre $125.000 y $300.000, dependiendo del tipo de cáncer, la pérdida de ingresos documentada y otras variables.
- Paso 3: Si Eduardo estuvo fuera del mercado laboral durante 3 años de tratamiento, perdiendo aproximadamente $40.000 anuales, su pérdida documentada asciende a $120.000. Sumada a una compensación por daño no económico estimada en $90.000, el total de su reclamación podría alcanzar $210.000 antes de honorarios legales.
Para un trabajador que nunca imaginó que tendría derecho a esta compensación, esa cantidad puede marcar la diferencia entre la estabilidad financiera familiar y una crisis económica en pleno tratamiento oncológico.
¿Qué papel desempeña un abogado en este proceso?
El VCF permite que los reclamantes presenten sus solicitudes sin representación legal. Sin embargo, los datos del propio fondo muestran que las reclamaciones presentadas con asistencia de abogados especializados obtienen compensaciones sistemáticamente más elevadas, por tres razones principales:
Documentación exhaustiva: un abogado sabe exactamente qué pruebas de presencia en la zona deben incluirse —nóminas, registros de empleador, contratos de obra, recibos de alquiler, testimonios de compañeros de trabajo. A 25 años vista, esta documentación es más difícil de recuperar, y un profesional conoce las vías alternativas de verificación.
Identificación de condiciones múltiples: muchos reclamantes presentan solo la condición más obvia sin saber que tienen derecho a reclamar por enfermedades secundarias o relacionadas que también están reconocidas. Cada condición certificada puede incrementar la compensación total.
Maximización de la compensación: el VCF aplica fórmulas complejas que tienen en cuenta la pérdida de ingresos futuros, los gastos médicos proyectados y los daños no económicos. Un abogado especializado puede maximizar cada componente dentro de los parámetros legales.
Para la comunidad hispanohablante en Estados Unidos, que frecuentemente trabajó en sectores de construcción y limpieza en la zona afectada, existe también el obstáculo del idioma y del desconocimiento de los derechos disponibles. Un abogado bilingüe especializado en VCF puede ser la diferencia entre acceder a cientos de miles de dólares en compensación justa y no recibir nada.
Puede consultar cómo funcionan procesos similares de compensación federal a víctimas de atentados en este análisis sobre el aniversario del atentado de Oklahoma City.
Legislación en curso: lo que podría cambiar en 2026
En septiembre de 2026, el Congreso tiene en tramitación nueva legislación presentada por los representantes Goldman y Nadler que busca ampliar la compensación a familias previamente excluidas del VCF. La propuesta extendería la elegibilidad a ciertos familiares de víctimas que en su momento no pudieron demostrar presencia documentada en la zona —una situación especialmente común entre trabajadores informales, muchos de ellos inmigrantes latinoamericanos que no conservaron ningún registro escrito de su participación en las labores de rescate o limpieza.
Si esta legislación prospera, abriría una nueva ventana de elegibilidad para miles de personas que hoy creen que no tienen derecho a reclamar. Los abogados especializados recomiendan iniciar el proceso de evaluación ahora, antes de que se apruebe cualquier cambio legislativo, para estar en posición de actuar de inmediato.
Además, estados con alta concentración de hispanohablantes —California, Texas, Florida y Nueva York— han lanzado campañas de información sobre el VCF en español, reconociendo que miles de posibles reclamantes nunca han sido contactados por el fondo federal.
¿Qué debe hacer hoy si cree que podría ser elegible?
El plazo del fondo hasta 2090 puede generar una falsa sensación de calma. La realidad práctica es diferente: los empleadores cierran, los testigos fallecen, y los registros laborales desaparecen. Cuanto más tiempo pase, más difícil será documentar la presencia en la zona de exposición.
Si usted o alguien de su familia trabajó, vivió o estudió en la zona del 11-S:
- Visite el sitio oficial del fondo en vcf.gov para verificar su elegibilidad y conocer los plazos personalizados según su diagnóstico o situación.
- Solicite la evaluación gratuita de un abogado especializado en VCF —la mayoría trabajan en régimen de honorarios contingentes y no cobran nada si usted no recibe compensación.
- Inicie el registro en el World Trade Center Health Program si tiene una condición de salud potencialmente relacionada con la exposición de 2001.
Aviso legal: Esta información tiene carácter educativo y no constituye asesoramiento jurídico. Cada caso es único y depende de circunstancias individuales. Consulte con un abogado habilitado en su estado para recibir orientación específica sobre su situación.

Sofia Rodriguez